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444 320 4787 Eucaliptos 564, Col. Jardín · San Luis Potosí Lun a Vie 11:00–14:00 y 16:00–20:00 · Sáb 9:00–14:00

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Preguntas frecuentes

Las dudas que más nos llegan por WhatsApp, respondidas con calma. Si la tuya no está aquí, escríbenos y con gusto te la resolvemos.

La consulta

Sobre la cita y el consultorio

Por WhatsApp al 444 320 4787, que es la vía más rápida, o por teléfono al mismo número. También puedes llenar el formulario de la página de contacto: al enviarlo se abre WhatsApp con tus datos ya escritos.

Es una cita de valoración: revisamos tu historia clínica, hacemos una exploración completa de dientes, encías, mordida y articulación, y definimos si necesitas estudios de imagen. Al terminar te explicamos el diagnóstico y las opciones de tratamiento. Toma entre 30 y 45 minutos. Puedes ver el detalle en Tu primera visita.

Sí. Si tienes dolor intenso, inflamación, un golpe en un diente, un absceso o se te desprendió una corona o un bracket, comunícate por teléfono o WhatsApp y buscamos abrirte espacio el mismo día dentro del horario de la clínica.

Estamos en Eucaliptos 564, Col. Jardín, C.P. 78270, San Luis Potosí, S.L.P. Puedes ver el mapa y la ruta en la página de contacto. Escríbenos si necesitas indicaciones para llegar.

Los tratamientos largos, como ortodoncia y ortopedia maxilar, se manejan con un pago inicial y mensualidades durante el tratamiento. Escríbenos por WhatsApp y con gusto te informamos las formas de pago disponibles y el costo de la valoración inicial.

Porque sería engañoso. Dos pacientes con “la misma” caries pueden necesitar tratamientos muy distintos según la profundidad, el estado de la encía o si el diente ya tiene una restauración previa. Lo que sí garantizamos es que recibirás un presupuesto completo por escrito antes de iniciar, y que no habrá cargos que no se te hayan explicado.

Tratamientos

Sobre los procedimientos

La gran mayoría de los procedimientos se realizan con anestesia local, así que no sentirás dolor durante la consulta. Después de una endodoncia o una extracción puede haber molestia leve por unos días, controlable con el medicamento que te indiquemos. Si te da ansiedad ir al dentista, dínoslo desde el principio: trabajamos con más calma y explicando cada paso.

Muchos diagnósticos requieren estudios de imagen para ver lo que no se aprecia a simple vista: raíces, hueso, dientes retenidos o caries entre dientes. Te indicamos exactamente qué estudio necesitas y para qué sirve, y te orientamos sobre dónde realizarlo. Consúltanos qué estudios se toman directamente en la clínica.

Siempre que sea posible, conservamos el diente natural: no hay sustituto que funcione exactamente igual. Con endodoncia, tratamiento periodontal y una corona se rescatan piezas que parecían perdidas. La extracción se indica cuando la fractura llega debajo del hueso, cuando no queda estructura suficiente para restaurar, o cuando el soporte óseo ya se perdió. Te explicaremos con claridad en qué situación está tu caso.

Un tratamiento completo suele tomar entre 18 y 30 meses, con citas de control cada 4 a 6 semanas. Los casos limitados pueden resolverse en bastante menos. Puedes ver más detalle en la página de ortodoncia.

Realizado con productos de uso profesional y bajo supervisión, no daña el esmalte. Lo que sí produce es sensibilidad temporal al frío, que desaparece en pocos días. El riesgo real está en los productos sin control que se venden por internet y en las recetas caseras con bicarbonato, limón o carbón activado: esas sí desgastan el esmalte de forma irreversible.

Sí, y de hecho es importante mantener la salud bucal durante el embarazo, porque la enfermedad de las encías se agrava con los cambios hormonales. El segundo trimestre es el periodo más cómodo para tratamientos electivos. Avísanos siempre que estés embarazada o buscando embarazo: adaptamos la selección de medicamentos y evitamos estudios de imagen no indispensables.

Niños

Sobre la atención infantil

Al salir su primer diente o antes de cumplir un año, lo que ocurra primero. Esa primera visita es de orientación y prevención, no de tratamiento, y sirve para que el niño conozca el consultorio sin asociarlo a algo desagradable.

Alrededor de los 6 o 7 años, cuando ya erupcionaron los primeros molares y los incisivos permanentes. A esa edad se detectan mordidas cruzadas, falta de espacio o hábitos como la respiración bucal, y se puede aprovechar el crecimiento a favor del tratamiento. No siempre se inicia de inmediato: a veces solo se da seguimiento. Más información en ortopedia maxilar.

La ortopedia maxilar trabaja sobre los huesos de la cara mientras están en crecimiento, para corregir la relación entre el maxilar superior y la mandíbula. La ortodoncia mueve los dientes dentro del hueso. En niños suelen combinarse: primero se corrige la base ósea y después se alinean los dientes, lo que muchas veces evita extracciones o cirugías en la edad adulta.

Sí. Un molar de leche puede tener que durar hasta los 11 o 12 años. Si se pierde antes de tiempo, los dientes vecinos se recorren y el permanente ya no encuentra espacio para salir. Además, una caries profunda puede infectar el germen del diente permanente que está debajo.

Dínoslo al agendar para reservar más tiempo. Trabajamos con la técnica decir–mostrar–hacer y, si hace falta, la primera cita es solo de acercamiento, sin instrumental. Desde casa ayuda mucho no usar al dentista como amenaza y no prometer “no te va a doler nada” cuando sí va a haber un procedimiento.

Prevención

Sobre el cuidado diario

Cada seis meses en la mayoría de las personas. Si tienes antecedentes de enfermedad periodontal, fumas, usas ortodoncia o tienes diabetes, puede indicarse cada tres o cuatro meses. El sarro no se quita con cepillo: una vez mineralizado, solo se retira en el consultorio.

No es normal, es el primer signo de inflamación. Una encía sana no sangra, igual que no sangra la piel al lavarse las manos. La reacción más común —dejar de cepillar esa zona— es exactamente lo contrario de lo que hay que hacer. Puedes leer más en este artículo.

El cepillo no entra entre los dientes, y ahí es donde empiezan la mayoría de las caries en adultos y buena parte de la enfermedad de encías. El hilo dental o los cepillos interdentales limpian ese 35 % de superficie que el cepillo no toca. Es el hábito con mejor relación esfuerzo-beneficio de toda la higiene bucal.

Un cepillo manual bien usado limpia perfectamente. El eléctrico ayuda a quien tiene poca destreza, limitación de movilidad, ortodoncia, o simplemente tiende a cepillarse con demasiada fuerza, porque muchos avisan cuando te excedes. Importa más la técnica y el tiempo (dos minutos) que el aparato.

No es indispensable. Un enjuague con flúor puede ayudar en personas con alto riesgo de caries. Los enjuagues con clorhexidina son un medicamento: se usan por periodos cortos y bajo indicación, porque a largo plazo manchan los dientes. Ningún enjuague sustituye al cepillo ni al hilo dental.

El bruxismo desgasta el esmalte, fisura los dientes, puede aflojar restauraciones y provocar dolor en la articulación y de cabeza al despertar. No se “cura” con voluntad, pero se maneja: la guarda oclusal protege los dientes mientras se trabaja sobre los factores que lo disparan, como el estrés o los trastornos del sueño. Si tu pareja te ha dicho que rechinas, vale la pena una revisión.

La información de esta página es orientativa y no sustituye una consulta. Cada caso necesita una valoración clínica individual para dar un diagnóstico.

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